Tema triste pero real.
La envidia puede sentirla cualquiera, pero hoy nos enfocaremos en los compañeros de trabajo.
Esta es una historia real, los nombres han sido modificados para evitar cualquier conflicto.
Anita es una chica muy trabajadora, que se graduó de una Ingeniería y empezó a trabajar cuando entró en la Universidad. Ella quería tener experiencia para cuando saliera de la carrera y así fue.
Anita le tocaron cosas buenas o buena suerte para tener buenos empleos y aparte que siempre fue muy inteligente y tenía facilidad de palabra, para ella era fácil hablar en público.
Anita así siguió escalando en los trabajos, siempre viendo hacia adelante, pero por algún motivo algunos de sus compañeros sentían cierto nivel de envidia hacia ella. En su penúltimo empleo Anita era de las más queridas en la empresa por todos los gerentes que eran de origen coreano, ella se desempeñaba de forma excelente y ellos le reconocían su esfuerzo, Anita empezó a tomar popularidad entre los altos mandos pero sus "amigos" no lo vieron con la misma alegría que ella. Empezaban a excluirla de los eventos sociales, empezaban a hablarle menos o solo le hablaban para preguntarle como había hecho para tener ese carro del año, como le hacía para poder completar de dinero, siempre era así, como le hacía ella para ser exitosa, ella pues les contestaba bien sus dudas, siempre les decía que tenía años trabajando, que ella prefería comprar carro nuevo que tener lleno el guardarropa, etc, pero la verdad es que creo que ellos no querían oír eso.
Tiempo después sucedió algo inesperado, Anita recibió una propuesta laboral magnifica, su salario sería del doble que el actual, la buscaron porque ella tenía muchos cursos y experiencia en su área y Anita estaba confundida, ella amaba a su trabajo, a sus jefes, a las personas que le reconocían su esfuerzo. Anita les comentó a sus "amigas" mas cercanas de esa propuesta, sus "amigas" eran Laura y Betty, ellas al inicio se mostraron felices y le decían a Anita que se cambiara de trabajo al instante, Anita dudaba de que esa propuesta no fuera del todo buena. Pasaron los días y Anita empezó a ver que el chisme ya se había regado en la oficina y ahora todos le preguntaban por esa propuesta y ella notaba que lo hacían con envidia, digo uno siempre nota cuando alguien te dice algo de corazón y cuando no, pobre Anita.
Al final le dieron un mensaje muy claro y este era: Anita te odiamos y te tenemos envidia porque tu ganarás el doble de salario y nosotros ni en sueños podremos ganarlo.
Anita si se cambió de trabajo y dejó a Betty y Laura atrás, en el pasado pero aprendió una lección que fue:
Por mas amigas que sean, si tu éxito es mayor al de ellas o ellos siempre nacerá un sentimiento de envidia.
Ahora Anita se lo pensará dos veces para comentar sus éxitos, sus planes, ideas o lo que sea que pueda hacer que las personas sientan envidia. Por un lado se deshizo de esas amistades y por otro lado aprendió que es mejor quedarse callada.
¿Qué te pareció la historia de Anita? ¿Te identificas con ella? Cuéntame en los comentarios si alguien te ha hecho algo similar.
Nos vemos a la próxima.
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